El precio de una pagina web
¿Existe de verdad un precio objetivo?
Esta es probablemente la pregunta del millón, la pregunta que todos los clientes se hacen y que más desconcierta a veces. Quiero pedir presupuesto y no se si me van a cobrar 4000€ o me van a pagar por hacérmela.
En el fondo esta pregunta no es tan complicada: a la pregunta ¿cuanto vale un coche? todos sabemos qué contestar: depende, ¿de qué? pues del diseño, de las prestaciones, de la marca, de la robustez, de la durabilidad, de los extras…pues exactamente lo mismo se puede aplicar a una página web con un único pero: una web es algo inmaterial por lo que sólo se cobra por el tiempo dedicado al diseño y por el tiempo dedicado a conocer las tecnologías apropiadas para aplicarlas a ese diseño.
-”Ya pero, yo se si un coche es bueno o no, todos entendemos de coches pero de una web no puedo saber si es buena porque no entiendo”.
¿O quizás si entiendes? Volviendo al símil de los coches, todos opinamos sin tener profundos conocimientos de mecánica, no sabemos como funciona la inyección variable pero si disfrutamos cuando apretamos el acelerador y el coche responde con consumos moderados. La función final de una web debe ser mejorar la experiencia de nuestro visitante, facilitando el acceso a los contenidos e intentando que el tiempo que navegue en nuestro sitio suponga una experiencia lo más agradable posible. Con estos criterios en mente todos podemos saber si una web es un “Mercedes” o un “Kia” sin necesidad de ser expertos.
En lo que respecta al precio debemos de partir de una máxima a veces poco intuitiva y que es la que conduce a muchos clientes a confusiones:
Lo bueno, por muy sencillo que parezca y, a veces, precisamente por su sencillez, lleva tiempo. Y el tiempo vale dinero.
Cuando vemos que dentro de una página nos encontramos bien, los textos se leen perfectamente, la información está bien organizada, los colores no son estridentes, las animaciones tienen su razón de ser, las imágenes cargan rápidamente, no lo dudes: detrás de esa sencillez aparente hay mucho trabajo.
Siguiendo con nuestro paralelismo automovilístico estas serían las cualidades a tener en cuenta a la hora de valorar la calidad, y por tanto el precio, de una página web:
- Diseño gráfico: Existen gigantescas bases de datos de iconos, fondos, texturas etc… que reducen mucho el tiempo dedicado a diseñar una web. Sin embargo, la utilización de prefabricados despersonaliza la web, la hace (aunque el usuario no lo sepa) parecida a muchas y hace más difícil transmitir una imagen de marca fiel. No hace falta decir que personalizar/diseñar estos elementos lleva tiempo… y dinero.
- Accesibilidad y usabilidad: Estos dos conceptos indican la capacidad de una web para ser visualizada por personas o dispositivos con alguna deficiencia física o técnica. Una web accesible lleva más tiempo que una poco accesible, por ej: una animación Flash sin contenido alternativo en un menú provocará que el usuario que navegue sin Flash o a través de un dispositivo incompatible con Flash no pueda ver la página. Crear un contenido alternativo lleva tiempo… y dinero.
- Tipografía: Detrás de una web legible se esconden pruebas de tipografía. La aplicación de nuevas tecnologías (CSS3) hace posible utilizar fuentes ilimitadas a la hora de crear una web pero precisamente eso hace de la elección de una tipografía correcta un proceso más largo que en la época de las “fuentes seguras”.
- Programación: Quizá esta sea la cualidad más complicada de percibir y en la que hace falta un poco de confianza en el desarrollador de la web: cuando en unos años alguien quiera hacer alguna modificación en la web va a depender de la limpieza del codigo, de la organización, de los comentarios etc.. que dicha modificación sea un proceso sencillo o que directamente sea un proceso imposible que haga más fácil crear la página desde cero.
- Compatibilidad con navegadores y dispositivos: Puede que cambie en el futuro pero, a día de hoy, crear una web que sea compatible con todos los navegadores, incluyendo los “obsoletos al nacer” de la familia Explorer lleva entre un 20% y un 40% del tiempo total dedicado al diseño. Si además nos preocupamos de que la página se vea correctamente en nuevos dispositivos como tablets, teléfonos móviles etc el tiempo dedicado aumenta… y por consiguiente el precio.
Money money money money… vale pero ¿cuanto?
Si has leído y asimilado lo expuesto hasta aquí simplemente te voy a dar tres franjas de precios y voy a dejar al sentido común identificar que cualidades de las anteriormente expuestas va a tener cada una:
- 300€ me la hace un amigo/primo/amigo de primo/amigo de mi hermano/conocido.
- 400-1000
- 1100-3000
No tengo nada contra las páginas del primer punto. Yo también a veces hago alguna. Tienen su razón de ser pero no se puede pedir…donde no hay.
A partir del segundo punto, dependiendo de la complejidad, numero de secciones, textos, imágenes, animaciones etc… podemos empezar a encontrar buenos trabajos que reunan alguna de las cualidades citadas antes.
Ahora bien: una pagina bien realizada intentando cumplir con todo lo anteriormente dicho debería estar, dependiendo de lo complejo de la misma, dentro de la horquilla del tercer punto. Aunque solo sea por el tiempo dedicado a ella, debería estar ahí.
Si piensas que se puede conseguir una página de la gama 3 al precio de la gama 1 no te preocupes. Hay quien sigue pensando que un BMW o un Mercedes solo son buenos porque son caros y en el fondo todos los coches son más o menos iguales.